- No estés enfadada conmigo, Nazaria. Háblame aunque sea un poco.- Dijo el pastor, cuando dejó de tocar la bandurria desde el otro lado de la verja, donde estaba de pie Nazaria, escuchándole.
Llevaban un año enfadados. Ella tenía 13 años y él 15. Un año enfadados, sin hablarse, aunque ninguno supo nunca explicarme el…

